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EL FESTIVAL DE ROSKILDE – PARTE I

EL FESTIVAL DE MÚSICA DE ROSKILDE

el mejor trabajo de mi vida – PARTE I

 

Al hablar de Roskilde, tenemos que tener bien en claro lo siguiente: es una ciudad de dos caras. Por un lado, a solo media hora de la capital danesa se encuentra esta tranquila ciudad que regala un aire calmo, donde se respira olor a historia vikinga y en donde la arquitectura danesa se muestra sin maquillaje ni decorados. Pero por el otro, este lugar se transforma cada año -los últimos días de junio y los primeros de julio- en exactamente lo opuesto; Roskilde se viste de fiesta, rock y descontrol para dar lugar a uno de los eventos musicales más importantes del viejo continente.

 

 

breve historial de la ciudad estudiantil

Llamarla “ciudad estudiantil” es, tal vez, un poco presuntuoso. Es verdad que Roskilde tiene una de las universidades públicas más famosas de Dinamarca, pero lo cierto es que la mayoría de los estudiantes no viven en Roskilde, sino que residen en Copenhague y de ahí toman, todos los días, un tren que no tarda más de 25 minutos. Pero esta ciudad de casi cincuenta mil habitantes ubicada al norte de la isla de Selandia, al final del fiordo homónimo, es famosa gracias a tres principales atractivos: la catedral, el museo vikingo y, por supuesto, el festival de música.

 

La catedral data del año 1170 y es uno de los símbolos de la ciudad. De estilo gótico y enteramente construida con ladrillos rojos, recibe a más de ciento cincuenta mil visitantes por año. No en vano fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1995. El otro atractivo es el museo de barcos vikingos que alberga cinco barcos hundidos cerca del fiordo de Roskilde en el año 1000, y que fueron excavados hace menos de sesenta años. Último pero no menos importante, el GRAN atractivo de esta ciudad sucede cada verano: el Festival de música de Roskilde.

 

 

el festival de música

Entre los últimos días de junio y los primeros de julio, la pequeña ciudad danesa de Roskilde atrae a miles de personas de todo el mundo a lo que hoy en día es, sin dudas, uno de los festivales de música más populares y concurridos de toda Europa y el evento cultural más importante de Dinamarca. Visitado anualmente por más de 130.000 amantes de la buena música, ha acogido a las principales estrellas del rock, pop y música electrónica, como Bob Dylan, Radiohead, David Bowie, Paul McCartney, los Red Hot, solo para nombrar algunos.

 

Inspirándose en grandes festivales de la Historia, como el de Woodstock del ’69, dos estudiantes daneses iniciaron, en 1971, lo que hoy se conoce como Roskilde Music Festival. Ocho días consecutivos a pura música, con diferentes escenarios y pistas para elegir, espectáculos artísticos, bandas amateur y eventos de toda índole, donde la cerveza, el alboroto y los desafíos más delirantes son moneda corriente; y lo mejor: todo lo recaudado se utiliza para apoyar iniciativas y proyectos benéficos y la labor humanitaria y cultural.

 

El escenario más importante del festival, el Orange, desde la lente de Joeri Swerts.

El escenario más importante del festival, el Orange, desde la lente de Joeri Swerts.

 

Parte del predio del festival de música más importante de Dinamarca. PH: Krists Luhaers.

Parte del predio del festival de música más importante de Dinamarca. PH: Krists Luhaers.

 

Si quieren confirmar con sus propios ojos que los daneses no son pero para nada gente aburrida y seria, si quieren ser parte de la leyenda, dormir en campamentos comunitarios, correr desnudos (sí, de las tradiciones más descabelladas, una carrera de gente desnuda) y tomar litros y litros de cerveza mientras escuchan a su banda favorita, entonces sigan leyendo y conozcan cómo pueden ir al festival sin pagar la entrada.

 

cómo se puede trabajar en el festival de roskilde

Si quieren ser parte de esta mega movida cultural y no tienen los casi 300 euros que sale la entrada al festival completo más el derecho a camping (que si se ponen a hacer números, tampoco es una locura de plata, teniendo en cuenta todo lo que incluye), UNA OPCIÓN es trabajar de manera voluntaria en el festival.

 

A continuación les cuento CÓMO PUEDEN SER VOLUNTARIOS EN ROSKILDE.

 

Cada año, más de 32 mil voluntarios de todo el mundo ayudan en la organización y puesta en marcha de este festival. Además de las ventajas obvias que tiene unirse a ese fabuloso equipo internacional, otros beneficios incluyen: horarios flexibles, rotativos y cortos (entre 4/5hs por día); trabajo sencillo, que no requiere de grandes habilidades o conocimientos; pase libre para ver todos los recitales, actividades y espectáculos; espacio para sus carpas y baños exclusivos para voluntarios, entre muchas otras ventajas. Queda claro que, al ser voluntarios, no reciben dinero, pero sí van a tener la oportunidad de vivir de adentro este evento y ser parte de la mayor movida musical de Dinamarca durante diez días.

 

Algunos de los requisitos para ser voluntarios en Roskilde son los siguientes:

 

✓Tener pasaporte de la comunidad europea; ser residente temporal o permanente de Dinamarca o tener el permiso de trabajo temporal en Dinamarca (es decir, la visa Work and Holiday) durante los diez días del festival;

 

✓Tener un inglés fluido y funcional (no hace falta saber danés, pero sí algo de inglés);

 

✓Ser proactivos, enérgicos y simpáticos (si no lo son, el clima de fiesta probablemente los contagie);

 

✓Armar una pequeña reseña sobre sus vidas, contar quiénes son y por qué quieren unirse a los voluntarios de Roskilde (en inglés y la envían con su mail a esta dirección https://www.roskilde-festival.dk/en/volunteers/ ).

 

✓Estar disponibles unos días antes de que empiece el festival para coordinar una reunión previa donde les van a contar qué tareas van a hacer (puede ser en Copenhague o mismo Roskilde);

 

Para más información sobre cómo ser voluntarios en Roskilde, pueden consultar la página oficial del festival (está solo en danés y en inglés) en https://www.roskilde-festival.dk/.

 

Ahora bien, si no tienen ganas de ser voluntarios o necesitan la plata, les voy a contar sobre OTRA OPCIÓN para trabajar en el festival, evitarse pagar la entrada y, de paso, hacerse unos euritos. Esta opción es la que hice yo en el festival de 2016 y Nacho en 2015. En breve van a entender por qué ambos amamos esta experiencia y, sin dudas, se posicionó como el mejor trabajo de nuestras vidas. Entre las varias ofertas de trabajo que existen en Roskilde, una muy buena alternativa es unirse al equipo de Volt.

 

Un día de trabajo cualquiera en Roskilde.

Un día de trabajo cualquiera en Roskilde.

 

Volt es una empresa de cargadores portátiles que dos genios daneses construyeron hace un tiempo después de ir año tras año al festival y cansarse de tener el celular sin batería porque no encontraban ningún lugar donde cargarlos. Una idea fantástica, sin dudas. Esta empresa, con base en Copenhague, trabaja en varios eventos y festivales (no solo Roskilde) ofreciendo su servicio de carga móvil portátil. Entonces, Volt necesita gente que venda sus cargadores entre los más de cien mil fanáticos que asisten a festival. Y ahí entran ustedes, mis amigos, vendiendo ese servicio.

 

Hay dos opciones para trabajar en Volt: como voluntarios o como supervisores de stand. Como voluntarios tienen las mismas ventajas y beneficios que cualquier otro puesto sin paga dentro del festival. Como supervisores, van a ser responsables de algún puesto de trabajo que les asignen y, por lo tanto, a los mismos requisitos para ser voluntarios se les suman los siguientes:

 

✓Contar con un mínimo de experiencia en atención al público, ventas o trabajos afines;

 

✓Pasar la etapa de entrevistas (en general por Skype, en inglés y ninguna pregunta fuera de lo normal) y estar disponible para un día de entrenamiento en la sede central de Copenhague.

 

Estrategia de venta de Volt en el Festival de Roskilde.

Estrategia de venta de Volt en el Festival de Roskilde.

 

Como les conté antes, este festival se lleva a cabo en un predio enorme y Volt trata de cubrir todos los rincones y de llegar a todas las personas. Entonces, tanto como voluntarios de Volt o como supervisores, van a trabajar en un stand fijo o móvil (a mí me tocó ese, un carrito que lo llevaba para todos lados) ofreciendo y vendiendo este servicio.

 

El trabajo es sumamente fácil y divertido; los horarios son rotativos y flexibles; les van a ofrecer una espacio reservado para sus carpas y tickets de comida; ambiente de trabajo internacional, amigable y súper relajado; y lo mejor: trabajar para Volt en Roskilde les abre las puertas para hacer lo mismo en otros festivales (como fue el caso de Nacho, que estuvo en eventos parecidos en Alemania y Suiza).

 

Entonces, ¿ya saben qué van a hacer del 29 de junio al 6 de julio de este año?

 

Para consejos, recomendaciones y conocer bien de adentro la experiencia en Roskilde, continúen la lectura en el artículo El festival de Roskilde: el mejor trabajo de mi vida – PARTE II.

 

 

 

 

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